Recuerdo perfectamente la primera vez que vi un capítulo de Los Simpsons, mi viejo llegó a la casa contando que canal 13 iba a dar unos dibujos animados que en EEUU la estaban rompiendo (no usó esas palabras). Me acuerdo que nos pusimos todos frente al televisor (yo sentado en el suelo) y nos mamamos todo VideoLoco para ver Los Simpsons (que posteriormente se transformó casi en un ritual). Recuerdo también que quedé con esa sensación de “quiero que pase rápido la semana para ver el próximo capítulo”. Esa era una época de oro, grabando la segunda temporada en VHS para poder ver los capítulos las veces que quisiéramos, muchas veces decidiendo qué VHS borrar 5 minutos antes de que empezaran, en esa época fueron varias las películas y vídeos familiares que sucumbieron ante la desesperación de no tener un VHS virgen para grabar Los Simpsons.
Muchos, en verdad muchos, crecimos con Bart convirtiéndose en el pequeño padrino, con el señor Burns comiendo el pez de 3 ojos y esperando que Moe recibiera una llamada telefónica de broma. Pero también crecimos con Bart estudiando para no repetir el 4to año, con Homero reencontrándose con su madre para luego perderla y con ayudante de santa a punto de morir.
Todos tenemos capítulos favoritos, los míos son varios y los tengo más que claros:
1. Bart reprueba
2. Intercambio Cultural (cuando Bart se va a Francia)
3. Y con Maggie son 3 (la foto de más abajo)
4. El cuarteto de Homero (Los borbotones)
5. Radiobart (Timmy O’toole)
6. Papa está loco (“mamá, papá esta en un manicomio”)
7. El oso de Burns
Yo soy de esos con los que es difícil ver Los Simpsons, porque opino, porque menciono otras historias y porque digo las líneas que me sé de memoria. Por eso cuando los veo, los veo tranquilo, viendo las primeras temporadas y solo.
Mi yo “cineasta” podría dar muchas razones de porque las primeras temporadas son mejores que las actuales, desde el uso de la música hasta los guiones, pero la razón mas poderosa no tiene que ver con nada técnico. Finalmente para mí terminaron transformándose en una máquina del tiempo que me lleva a rememorar situaciones de mi niñez, por eso siempre repetiré los mismos capítulos que me marcaron, quizás no sean los que les gustan a todos, pero son los que me llevan hacia esa época. Para mí ver Los Simpsons es como jugar con mis juguetes de niño, Los Simpson son mi Woody, si yo fuera Andy (Toy Story). Siempre los veré con nostalgia.



